viernes, 10 de noviembre de 2017

Dejate ser

Ruidos, música, autos, conversaciones,
-Dejate ser- ella dijo, a pesar de que quien estaba afligida, nos miramos y descubrimos que eramos el espejo de nuestras almas, algo más allá de nuestras corporalidades diferentes
Una lágrima brotó en un acto reflejo en ambos, las miradas se perdieron en el horizonte mientras los brazos se fundían en un abrazo
Comenzaste a trazar espirales infinitas, tratabas de no bordear la hoja como queriendo representar en la repetición del movimiento de tu mano, tu miedo a caer por el precipicio
Parás, sonreís, volvés a esa suave y dulce voz que te caracteriza, regresás a tu lugar, me devolvés a mi y tomando una lámina de tu libreta, lo volvés a decir, "Dejate ser"
Él y otra ella llegan, las dinámica es diferente,
en esa complicidad los cuatro nos entendemos,
solo hay silencio, compartiendo subjetividades,
cruzando de nuevo las miradas todos,
nos encontramos y tras una historia que recordaba que el único soporte somos nosotros mismo, sonreímos, juntamos nuestras manos y seguimos la melodía que en el fondo no hacía otra cosa que llamarnos a bailar, a celebrar que somos uno y todos, que somos infinitos