lunes, 12 de marzo de 2018

Notas sobre un viaje en tren

Marzo de 2018

  •  El día ha sido largo, la llegada a la estación parece ser un descanso. Tengo el presentimiento de que lo está por venir será una prueba a mi paciencia y a mi capacidad de sobrevivir sin tecnologías que me mantengan como un nodo de constante conexión y generador de datos mientras estoy en movimiento.
  • El abordaje es sencillo, la fila es ágil, las caras parecen preparadas para lo que viene, yo no lo estoy. La amabilidad de la tripulación no se siente fingida, como tantas veces ocurre como producto de ese acento italianizado del español que tienen quiénes habitan esta zona de Sudamérica.
  • El celular pierde el resto de carga que le queda, el tren comienza su movimiento, la voz anunciante contesta como si hubiera preguntado en voz alta lo que acaba de musitar en mis pensamientos “recuerden que si desean recargar cualquier dispositivo electrónico en alguno de los espacios dispuestos en el tren mantenerse junto a estos, ni la tripulación, ni la empresa se hacen responsables por pérdidas o daños en los equipos en caso de que esto ocurriese”. No me levanto de mi asiento, prefiero estar junto a mi libreta y continuar anotando mis impresiones.
  • Ha pasado casi una hora de viaje, aún faltan 5 y algo más, no recuerdo la hora de llegada, ni quiero pensar en ello para no sentirme más ansioso por saber que es lo que pasa en el resto del mundo mientras estoy confinado al espacio y movimiento de una máquina que rueda sobre rieles.
  • Veo a través de las ventanas, pienso “le dieron la espalda al tren”.
  • Zárate no tiene estación. Es solo un andén cubierto con tablas algo desgastadas que dejan ver no solo el paso del tiempo sino también la fuerza natural que lo acompaña.
  • Las piedras no paran de llover por momentos y las ventanas guardan con orgullo las heridas de cada viaje.
  • Siempre hay polvo, todo es polvo.
  • Un norteamericano tras su crítica mordaz a la Argentina me sonríe de manera cómplice al descubrir que no solo su pequeño enjambre puede entenderlo.
  • Los jubilados y la joven prodigio hablan entre ellos. No se cansan de mencionar situaciones, vaivenes y avatares de la Argentina, de aconsejar, pero sobretodo rememorar la vida en el pueblo, ese que en la ciudad aún habitan a través de las historias y personajes que nunca dejaron ir y que siempre reaparecen cuando alguien cercano a esa red social del pasado se asoma como fantasma y se materializa en esas palabras y sonrisas de su lugar común.
  • Hay verde por todos lados, es un paisaje chato, cíclico que divide y une. Las vías parecen límites en cada espacio urbano que transitan. A veces de un lado asentamientos precarios y del otro barrios clase medieros, otras veces son solo asentamientos y la nada o un bosque o un cultivo; o asentamientos y barrios privados perfectamente vallados; o asentamientos y asentamientos. Siempre ellos, funcionando como borde, como límite, como margen.
  • Veo varios animales, muchos, pero solo me sorprendo por la aparición en una llanura en medio del verano de algo muy parecido a unas ovejas, si es que no lo eran.
  • A veces todo parece uno de esos cuadros viejos del periodo realista, romántico o impresionista o de esos de las gestas de guerra que caracterizaron a nuestro período de independencia. Es que hay demasiado verde y todo se ve tan tranquilo.
  • Las sombras sobre los asientos producen el efecto de cuerpos danzantes que no quieren parar mientras se deleitan con los ritmos que generan los sonidos y las luces que los acompañan.
  • Él sonríe de nuevo, está sentado ahora delante de mi; pero mi típico “drama de reina” no me deja decir una palabra incluso queriendo hacerlo, incluso sabiendo que me gusta él.
  • En San Pedro hay una estación moderna, limpia, de este lugar son los jubilados y la joven prodigio, parece que el tren es todavía parte de su historia, de sus vidas.
  • En una sola imagen estaba todo. El doble espejo y la excesiva iluminación hacían de lo externo interno y en una traspalación de reflejos la luna, especialmente amarilla, llena y gigante, era ahora una pasajera más.
  • El limite en Ramallo parece ser una excepción, parece sacado de un plano perfecto de un barrio de clase media que casualmente es divido por una vía de tren. ¿por qué es así? Que tiene este nodo del viaje que produce esta particularidad. Su estación es vieja, pequeña, pero renovada evoca por momentos a un pueblo en el que el tren estuvo, está y estará.
  • El gigante rubio habla con los niños pequeños en un español que apenas puede pronunciar con cierta soltura. Parece que los niños son lo que son no importa dónde estén y Latinoamérica no es tan diferente como pensamos no importa si la gente de un país es un poco más blanca y europea que el resto.
  • La estación de San Nicolás se debate entre un recuerdo y el presente. El polvo, el verde son su compañía y al igual que las ventanas del tren, las suyas guardan las heridas de sus habitantes.  
  • El tren se detiene ante su realidad. Un piquete en medio de sus vías ocurre en Rosario. En Uriburu, en zona sur se escucha un reclamo social, seguridad.
  • Los discursos aparecen y de repente para muchos el tren puede ser un arma.
  • Siempre necesitamos historias que contar, dar sentido a la incerteza y por eso ante la información, los indicios son el mejor disparador de consuelo y un gran abrigo para la esperanza, al menos eso era lo que escondían todas las suposiciones circulando por los pasillos y vagones.
  • No paran las historias y es que solo nos queda hablar y pretender que nuestro relato es tan grande y épico que merece ser contado.
  • Es un viaje demasiado largo mas la desconexión que produce te recuerda un poco quien sos y en los tiempo que vivís. El tren se mueve, ha pasado una hora.
  • La llegada ha sido traumática, las caras se debaten entre el cansancio y la molestia, el viaje no llego a destino y en la estación Rosario Sur vemos como a estos nuevos ferrocarriles argentinos les falta demasiado para estar a la par de su competidor inmediato, los colectivos, no solo en tiempo, sino también en comodidad.
  • El piquete no es levantado, la realidad gana y el tren retrasado deja a unos pasajeros y una tripulación sin capacidad de operación ante la falta de herramientas que permitieran solucionar situaciones como esta. Todos descontentos, cansados, amargados, molestos con solo una cosa en la cabeza llegar a ese destino para el que vinieron preparados para arribar.
  • Nadie soluciona nada, la tripulación desaparece y los pasajeros también después de minutos en los que su incomodidad es evidente. Todo termina y la camaradería antes compartida por estar en incertidumbre se diluye a medida de los autos, taxis y colectivos, y nosotros sus nuevos pasajeros, se pierden en el horizonte. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

Dejate ser

Ruidos, música, autos, conversaciones,
-Dejate ser- ella dijo, a pesar de que quien estaba afligida, nos miramos y descubrimos que eramos el espejo de nuestras almas, algo más allá de nuestras corporalidades diferentes
Una lágrima brotó en un acto reflejo en ambos, las miradas se perdieron en el horizonte mientras los brazos se fundían en un abrazo
Comenzaste a trazar espirales infinitas, tratabas de no bordear la hoja como queriendo representar en la repetición del movimiento de tu mano, tu miedo a caer por el precipicio
Parás, sonreís, volvés a esa suave y dulce voz que te caracteriza, regresás a tu lugar, me devolvés a mi y tomando una lámina de tu libreta, lo volvés a decir, "Dejate ser"
Él y otra ella llegan, las dinámica es diferente,
en esa complicidad los cuatro nos entendemos,
solo hay silencio, compartiendo subjetividades,
cruzando de nuevo las miradas todos,
nos encontramos y tras una historia que recordaba que el único soporte somos nosotros mismo, sonreímos, juntamos nuestras manos y seguimos la melodía que en el fondo no hacía otra cosa que llamarnos a bailar, a celebrar que somos uno y todos, que somos infinitos

lunes, 6 de noviembre de 2017

Mis-Love


We accept the love we think we deserve
Otra vez creo que te amo, lo sé, te amo
Tengo la certeza de que no lo imagino
No es otra película de Dolan que sucede en paralelo con las múltiples tramas que definen las distintas interpretaciones del actor que soy
Lo vivo cada vez que haces falta y estás
Somos compañeros de alma, nuestros cuerpos son libres
Esa es tu versión de la historia
La acepto, ma faccio una maschera che finge la tua amicizia
Y es el tiempo que la destruye con la tua presenza

And we see the face, the fate
Sabemos la verità
We don't trust each other, pero we love l'uno all'altro
Es lo que conocemos
Es con lo que vivimos esta intermediación cibérnetica, kinética, telegráfica que define nuestra interacción y todo lo que somos.

domingo, 29 de octubre de 2017

Ondas

La emoción se condensa bajo la nube de una flor
Miro a todos los cuerpos moverse, me recuerdan las olas del mar
hablo de mi Caribe, vuelvo a estar en mi hogar
observo a todo él y no me puede encontrar
no me quiere encontrar
Puedo verlo, ahora, tras, la caída que me produce su drug
no puedo estar allí más
la coreografía está hecha para parejas, grupos y yo me encuentro en soledad
no lo soporto más, la brisa, la prisa,
el mar me vuelve a llamar
estoy convulsionado, erosionado, desilusionado
ahora conviven los dos, la parca y el agua
lo veo ahora, no puedo ser amistad cuando quiero amar
no puedo con toda esta realidad
sus movimientos me lo hacen notar
que mi cuerpo es muy pequeño para tanta soledad
me retiro, me desaparezco, me vuelvo un fantasma como aquella casa
los dejo ser, quizás creerán y nunca sabrán el porqué,
pero tengo que llorar, pintar, escribir,
y eso es mejor si ellos no están
si yo ya no estoy, ahora creo que no me van a extrañar
su frecuencia es armónica y yo el ruido, la onda que viaja a otro lugar
es mejor escapar, irme con esa idea del mar
de mi Caribe y encontrar a este yo extraviado entre las luces, ruidos y seres de la noche en esta ciudad

viernes, 13 de octubre de 2017

Entrada de diario 2: Transversales

Septiembre 25 de 2017

Me pediste que escribiera lo que no te puedo decir, pero ahora creo que no hay nada para contar.

Primero me quiero disculpar, desde mi lado de la vereda la película proyectada sobre la pared parecía indicar que vos no me querías conocer, que no te interesaba saber más de mi y que incluso te molestaba que coincidiéramos en espacio; yo ignoraba un poco eso pues al mismo tiempo algo me decía que no era así, que esto se convertiría en algo más, fuera lo que fuera, ya creo que será amistad porque mi indecisión ante poder revelar lo que verdaderamente soy y lo que pasa por mi cabeza te logró molestar y es un lástima para mi, deje ir la oportunidad de transformar en algo más real esto que siento por vos, que me da miedo expresar y he escondido en un muro de mentiras que debo derribar.
 
 No sé si sea el final, al menos eso espero, por eso creo que es bueno que sepas que solo miraba desde mi lugar y ahora entiendo lo que vos mirabas desde el tuyo, veíamos las mismas acciones, pero diferentes interpretaciones de la obra que estábamos actuando. De mi no puedo contar mucho, ni siquiera justificar nada; tu queja es la queja de todos mis amigos y amigas, pero que dejan pasar porque ven en mi a alguien en quien confiar, no por nada termino siendo ese alguien a quién llaman cuando todo sale mal.

Entiendo tu desconfianza y en este escrito en el que trato de decir un poco de mi, me gustaría explicarte porque me dejo llevar por tu impulsividad y la de tus amigos y amigas y esos momentos de confusión y magia; es sencillo, yo simplemente los seguía, y lo hacía porque estabas vos, quería conocerte más, habitar parte de tu entorno, una razón egoísta porque yo no te he dejado hacer lo mismo con él mío y que yo haga parte de tu mundo social es algo que solo puedes decidir vos. Segundo, y esto es algo personal que te voy a contar porque lo siento; y es que todos esos momentos de espontaneidad y de solo ser han servido para disminuir una realidad que me viene afectando meses atrás y que he tratado de ocultar, y es que estoy pasando por un cuestionamiento personal que me ha llevado a una depresión y sé que es una palabra fuerte que cambie la manera en que me veas de ahora en adelante, pero creo que esto ayuda a entender que me quedaba con ustedes no solo porque sí, sino para evitar la soledad de la casa de la Florida o el depto y no recordar por momentos la soledad que yo mismo me he causado por miedo a volver a confiar, por poner las experiencias pasadas primero antes de esto tan bueno que me está pasando con vos y todos, todas, todes que he conocido acá y se han acercado a mi; gracias por hacerme notar con más fuerza y claridad lo evidente.

Me disculpo de nuevo por no dejarte ver más allá de la apariencia, por no darle dimensión a esta incipiente amistad, pero ahora que ya sabés un poco y quizás de más, te digo te amo pequeño y que las acciones que buscás, las encontrarás si no es tarde.