viernes, 3 de febrero de 2017

A Lonely Boy

Cuando uno cree que cosas como las que suceden en películas no le pasan a uno; la vida termina mostrándonos que muchas veces en esa extraña combinación de azar, destino y tu subjetividad subjetiva todo puede ser peor. 

Días atrás prediciendo lo que sucedería, miré por  segunda vez en mi vida una película llamada "A Single Man", Un Hombre Soltero en español, y me sorprendí de nuevo con la agudeza de este retrato de un hombre deprimido con la muerte de su pareja, novio, amante de mucho tiempo, por no decir toda una vida. En esta lo que siempre me hizo recordarla, desde la primera vez que la vi, es el tratamiento de la imagen y como la visión del mundo de George Falconer (Colin Firth), es aquella que nos dice más sobre sus sentimientos que los gestos de este personaje.

El asunto es así, durante toda la película vemos como los colores van de un sepia melancólico en los momentos de su vida que no son más que una rutina o carecen del sentido y significado necesario que garantice sus ganas de vivir; a colores vivos y con cierta luz áurea en aquellos personajes e instantes que le recuerdan que puede haber amor después del amor, como sucede con uno de sus estudiantes Kenny Potter (Nicholas Hoult), quién en su inocente insistencia y también debo decir un poco rara, se vuelve en la luz y colores constante su vida.

¿Por qué menciono todo esto? Quizás mi carácter, mi imaginación o mi forma particular de percibir la realidad me han hecho sentir como si mi vida en los últimos cuatro meses ocurriera bajo una lente que cambia de filtro sepia a uno de colores (creo que no soy el único cuya mente compara su vida con un filme o una variada serie de referencias artísticas).

Si bine en mi caso no perdí nada o nadie de manera definitiva, la forma en que terminé la relación puede fácilmente recordar a la conversación de Lee (Casey Affleck) con Patrick (Lucas Hedges), su sobrino, en Manchester by the sea al anunciarle que lo dará en adopción porque él no puede ser su tutor tal como lo quería el padre de Patrick; o con una imagen más exacta como la de Saroo (Dev Patel) terminando o poniendo en pausa su relación con Lucy (Rooney Mara), en esta podría decir que use exactamente las mismas palabras "no puedo seguir más con esto, no puedo. Lo siento".

La depresión existente no aumento, pero mutó a algo que no puedo explicar sino es a través de esto que he llamado la "happisadness" o como dicen los portugueses "saudade" él cuál es perfectamente transliterado por la sensación que describí anteriormente. Una vez más vuelvo a ser "A Lonely Boy" (si ahora hago una referencia a Gossip Girl), la mejor definición que puede haber para las constantes ruletas rusas de mis experiencias emocionales con el resto del mundo; soy al final un chico solitario, introvertido  que tiene miedo a amar.

martes, 31 de enero de 2017

Pájaro Negro


Pájaro negro no cantes más junto a mi ventana
no quiero escucharte ahora
vos cantabas cuando él estaba en mi cama, 
ahora él ya no está

Pájaro negro no cantes más, 
no quiero recordar aquello que jamás podré tener

No cantes, 
Vos solías hacerlo cuando mi corazón también lo hacía, 
ahora ya no lo haré más

Pájaro negro no cantes más por favor,
que yo a él lo quiero olvidar


Juan Pájaro 



lunes, 9 de enero de 2017

Star Boy

Era una noche calurosa, si mal no recuerdo; también recuerdo que como de costumbre estaba sobre vestido o mejor dicho llevaba la ropa inadecuada para el lugar equivocado, pero no me importaba, estaba en ese lugar, una terraza dentro de una casa que parecía cualquier cosa menos lo que la invitación, mas así es todo en esta ciudad, un descubrimiento constante de que las apariencias suelen esconder más de lo que pueden mostrar.

Estaba allí, en medio de extraños, bueno no todos lo eran, estaba él, ese chico que había conocido y hablado en uno de esos sitios destinados para encuentros, mas nunca llegamos a vernos en persona, era todo así pequeños destellos fugaces a través de la red y un par de saludos en algunos eventos públicos como el de ahora, nada más. Raramente lo admiraba y su presencia me ponía nervioso a pesar de que no lo conocía en verdad, quizás era mi introversión jugandome otro momento incómodo o quizás de verdad me gustaba él. 

La noche pasa, sigo soportando la humedad y transpirando bajo la remera tipo polo y el vaquero que decidí utilizar a casi 34°C de sensación térmica de esa noche; sigo esperando para ver las fotos, para escuchar la música y la lectura de poemas, uno de los lectores sería él. Al rato vemos las fotos, paso silencioso, solo, despacio, las observo una por una y regreso a la terraza tratando de alejarme del resto de la gente o aprovechar que estaba solo de nuevo, me siento y allí en un momento inicia todo, dos artistas bastante experimentales, tal como a mi me gustan comienzan a tocar, el compás de sus desarmonias armónicas comienzan a surtir efecto en mi cambiando el ritmo y la sensación de aquella noche. 

Él aparece nervioso, sonriendo, tratando de hablar despacio y con cuidado de no pisar sus  palabras, de poder decir todo lo que quería antes de iniciar su lectura, se quita la camisa que llevaba puesta, se voltea y en su espalda se lee "Seres de Contacto", lo miro con una extraña fascinación, era como si ese instante a espaldas de todos nosotros leyendo un texto que lo dejaba tan expuesto como la semidesnudez que hacía parte de su presentación, yo descubría a un ser de luz, a alguien a quién admirar, a un star boy, un ser lleno de belleza, pero inalcanzable para personas como yo y por eso desde allí lo quería más, lo deseaba más.

Los días han pasado y sigo recordando aquella noche, en la que me atreví a abrazarlo, pero al poco tiempo de hacerlo tuve que irme, la incomodidad de estar rodeado de extraños y no ser exactamente un ser social me hizo escapar a pesar del encanto que significó ver esas fotos, escuchar la música, los poemas y sobretodo verlo a él siendo él, ese fantástico ser que es, el Star Boy, el chico hecho de estrellas.